Como de costumbre, el ingreso de flujos de IED a Brasil y México domina la IED regional (comprendiendo
más de un tercio del total de ingreso de flujos). La IED a Chile se incremento a $us8.1billones como
resultado del fuerte crecimiento de ganancias reinvertidas en el sector de la minería. En contraste, el
ingreso de flujos de IED a Colombia cayó de golpe, en relación a la cúspide de ingreso de flujos que
alcanzo debido a la privatización en el 2005 equivalente a $us10.3billones. En los países Andinos, se
presento la tendencia hacia un mayor control estatal sobre los recursos naturales y un régimen fiscal menos
favorable para los inversores en Bolivia, Ecuador, y Venezuela que desincentivaron la inversión.
Dadas las razonables proyecciones de crecimiento y su amplio mercado interno, Brasil recibirá
importantes ingresos de flujos de IED en el medio plazo y México también se mantendrá como un
atractivo destino. A pesar de ello, la IED en la región continuara siendo obstaculizada por problemas en
el ambiente en el que esta opera, tales como las deficiencias en infraestructura, y la baja inversión en
capital humano. Esto fue también percibido por la Unidad de Inteligencia del “Economist” a través de un
modelo de ranking del ambiente de negocios, que mide el atractivo que dicho ambiente presenta para las
inversiones a lo largo de 82 países, sobre la base de 91 indicadores cualitativos y cuantitativos. Varios
países de América Latina bajaron escalones en el ranking 200711,
debido a que su ritmo de
mejoramiento del ambiente de negocios es lento en comparación con el de otras regiones.
El difícil ambiente para operar que presenta la región es ilustrado por alguno de los hallazgos de la
encuesta: 20% de las compañías que operan en la región no han podido cambiar o transferir moneda,
17% reportaron haber experimentado la cancelación de contratos o haber recibido solicitudes oficiales de
renegociación; 15% experimentaron evasión de sus pagos por parte de un gobierno comprador; 10%
sufrieron algún tipo de expropiación de activos; 9% sufrió el bloqueo de fusiones y adquisiciones y 8%
reporto haber sufrido cancelaciones de licencias de importación y exportación. El lado positivo, es que el
riesgo político, como ser las amenazas de violencia política o de tensión geopolítica, despertó menor
preocupación en los inversores con relación a América Latina que con relación a otros mercados
emergentes.
El nacionalismo adoptado por los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Venezuela se puede esperar que
desincentive el ingreso de flujos de IED. En nuestra encuesta, 23% evaluó como "alto" el riesgo del
proteccionismo frente a la IED en la región en los próximos 5 años – un largo periodo comparado con la
mayoría de las otras regiones. Sin embargo, si bien el proteccionismo esta presente en ciertos países,
este no se espera que se traduzca en un fenómeno generalizado en la región en contra de inversores
extranjeros.